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Eta Acuáridas 2026: cómo observar la próxima lluvia de meteoros visible desde Chile

Sandro Villanova, Investigador Asociado del CATA y Director de la Licenciatura en Astronomía UNAB, sede Concepción, entrega detalles de este evento.

Durante los primeros días de mayo se producirá la lluvia de meteoros Eta Acuáridas, uno de los eventos astronómicos más llamativos del 2026, ofreciendo un nuevo espectáculo observable desde distintos puntos de Chile. Este fenómeno tendrá su máximo de actividad en la noche del 5 al 6 de mayo, periodo en el que aumenta la cantidad de meteoros visibles en el cielo.

Sandro Villanova, Investigador Asociado del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal de ANID) y Director de la Licenciatura en Astronomía de la Universidad Andrés Bello sede Concepción, entrega claves para comprender su origen, características y mejores condiciones de observación.

¿De dónde viene este fenómeno?

Las Eta Acuáridas son una lluvia de meteoros -popularmente conocidas como “lluvia de estrellas” o “estrellas fugaces”- que se produce cada año cuando la Tierra atraviesa una corriente de partículas dejadas por el cometa Halley a lo largo de su órbita.

“Es un evento muy particular, porque su origen está en el cometa Halley, el primer cometa reconocido como periódico, es decir, un cuerpo que sabemos que regresa aproximadamente cada 76 años a las parte interna del sistema solar”, explica Villanova, investigador del CATA y académico UNAB.

El fenómeno ocurre cuando nuestro planeta cruza un “sendero” de polvo que este cometa dejó en el pasado. “La Tierra pasa a través de esta cola de polvo y estos pequeños granos son capturados por su gravedad. Al entrar a la atmósfera, se queman y producen los destellos que observamos desde la superficie”, agrega.

Además, el director enfatiza de que se trata de partículas extremadamente diminutas. “Son granitos de polvo muy pequeños que se queman completamente en la parte alta de la atmósfera y no alcanzan a llegar a la superficie de la Tierra”.

Asimismo, el evento recibe su nombre porque los meteoros parecen provenir de la constelación de Acuario, específicamente desde las cercanías de la estrella Eta Aquarii.

¿Cómo observar las Eta Acuáridas desde Chile?

Si bien esta lluvia de meteoros es visible desde fines de abril hasta los últimos días de mayo, su mayor nivel de actividad tendrá lugar en las noches del martes 5 y miércoles 6 de mayo. En este contexto, Chile presenta condiciones particularmente favorables para observar este fenómeno debido a su ubicación geográfica. “Es una lluvia que se puede ver muy bien desde Chile, porque el mejor lugar para observar está en nuestro hemisferio en torno a los 30 grados de latitud sur. Nuestro país se encuentra justamente en ese rango, por lo que es un lugar ideal”, afirma Villanova.

El astrónomo enfatiza que el mejor momento para observar será durante la segunda mitad de la noche hasta los momentos previos al amanecer. “La constelación de Acuario comienza a elevarse alrededor de las 2:00 de la mañana. Desde ese momento ya se pueden ver algunos meteoros, pero mientras más cerca del amanecer, mejor serán las condiciones”, explica el Investigador Asociado del CATA.

Aunque el peak ocurre en esta fecha en específico, el fenómeno se extiende por varias semanas. “No es un evento puntual de una sola noche. La lluvia dura más de un mes, porque este sendero de polvo es ancho y es la Tierra la que lo atraviesa cada año”, añade el también académico de la UNAB sede Concepción.

En cuanto a las condiciones de observación, la Luna puede interferir en la visibilidad de estos meteoros. “Alrededor de las noches del 5 y 6 de mayo, nuestro satélite natural estará en fase menguante con una fracción importante iluminada, generando una porción importante de luz que podría dificultar ver los meteoros más débiles”, señala.

Sin embargo, esto tampoco impide su observación. “Si se esperan algunos días, cuando la luminosidad de la Luna disminuye, la visibilidad mejora considerablemente. Incluso, cerca de la Luna nueva se pueden tener condiciones mucho más favorables”, agrega el astrónomo.

El investigador del CATA recomienda observar desde lugares oscuros, alejados de la contaminación lumínica y dirigir la mirada hacia el Este, donde se ubica el punto radiante, aunque los meteoros pueden aparecer en distintas partes del cielo. “La mayoría no son muy brillantes, pero si el grano de polvo es lo suficientemente grande, se puede producir un meteoro muy luminoso, capaz incluso de iluminar gran parte del cielo por unos instantes”, enfatiza el profesor.

Por otro lado, quienes deseen planificar mejor la observación se pueden apoyar en aplicaciones de astronomía como Star Walk o Stellarium, que permiten identificar la ubicación de la constelación de Acuario y seguir en tiempo real el movimiento del cielo nocturno según la ubicación del usuario, facilitando así la búsqueda del punto desde donde se originan los meteoros.

¿Representa algún riesgo este fenómeno?

El paso de las Eta Acuáridas no representa ningún riesgo para la Tierra ni para las personas. “Es un espectáculo muy bonito que no conlleva peligro, pues los granos de polvo se desintegran completamente en la atmósfera, por lo que no tienen ningún efecto en la superficie terrestre”, aclara Villanova.

¿Qué se puede aprender de estos fenómenos?

Sumado a su belleza a simple vista, este fenómeno permite profundizar en el estudio de los cometas y su rol en la historia del Sistema Solar. “Eventos como éstos nos permiten explicar qué son los cometas y por qué son importantes. Por ejemplo, existe la hipótesis de que el agua de la Tierra proviene de estos cuerpos, ya que son ricos en elementos volátiles como el agua”, señala el investigador.

Asimismo, estos objetos podrían estar vinculados al origen de la vida en la Tierra. “Se piensa que muchos de los compuestos fundamentales, como los aminoácidos, pudieron haber sido transportados a la Tierra por cometas”.

Finalmente, el Investigador del CATA destaca que este tipo de eventos son una oportunidad para acercar la astronomía a la ciudadanía, despertando el interés por el universo y facilitando la comprensión de procesos clave en la formación del Sistema Solar y el surgimiento de la vida.

El cometa 1P/Halley, fotografiado el 8 de marzo de 1986 por W. Liller en la Isla de Pascua, como parte de la Red de Fenómenos a Gran Escala del International Halley Watch (IHW). Créditos: NASA/W. Liller.