El Centro contribuirá al procesamiento de datos del Local Volume Mapper, iniciativa que estudia la formación estelar en la Vía Láctea y galaxias cercanas. El trabajo estará liderado por el Investigador Postdoctoral, Alfredo Mejía.
El Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), proyecto financiado por ANID, asumirá una responsabilidad técnica en el Sloan Digital Sky Survey (SDSS-V), una de las colaboraciones astronómicas internacionales más grandes del mundo. Esto, mediante un acuerdo con el Astrophysical Research Consortium (ARC), que contempla el desarrollo y mantenimiento de herramientas informáticas utilizadas para procesar grandes volúmenes de datos astronómicos.
El SDSS-V corresponde a la quinta generación de este survey, iniciativa que desde la década de 1990 ha desarrollado distintos programas de observación para estudiar el Universo. Su actual etapa comprende tres líneas de investigación: el Milky Way Mapper, enfocado en la Vía Láctea; el Black Hole Mapper, dedicado al estudio de los agujeros negros; y el Local Volume Mapper (LVM), orientado a comprender los procesos de formación estelar en nuestra galaxia y sus vecinas. Para ello, utiliza instalaciones astronómicas en Estados Unidos y Chile, generando información disponible para la comunidad científica.
Las labores de CATA estarán concentradas en el Local Volume Mapper (LVM), que utiliza un instrumento espectroscópico de última generación, alimentado por telescopios robóticos de 16 centímetros, instalados en el Observatorio Las Campanas de Carnegie Science, para estudiar regiones donde nacen las estrellas en nuestra galaxia y sus vecinas. Mediante observaciones espectroscópicas, esta iniciativa busca comprender cómo las estrellas jóvenes interactúan con el gas que las rodea, qué mecanismos físicos regulan su formación y cómo estos fenómenos influyen en la evolución de las galaxias.
Para responder estas preguntas, el LVM genera millones de espectros que deben ser procesados y calibrados antes de utilizarse en investigaciones científicas. Es precisamente en esta etapa donde CATA participará en el perfeccionamiento del Data Reduction Pipeline (DRP), un software especializado que permite transformar las observaciones de los telescopios en información científica confiable, corrigiendo los efectos introducidos por los instrumentos y el propio proceso de observación.
Desarrollo tecnológico desde Chile
El trabajo técnico es liderado por Alfredo Mejía, Investigador Postdoctoral de CATA y de la Universidad de Chile, quien actualmente se desempeña como Data Reduction Scientist del LVM. Sus responsabilidades incluirán supervisar el procesamiento de los datos científicos y las imágenes de calibración, evaluar la calidad de los resultados, identificar posibles problemas instrumentales y desarrollar mejoras que permitan optimizar el funcionamiento del software.
En este contexto, el acuerdo también contempla el desarrollo de nuevas versiones del DRP, la elaboración de documentación técnica, el perfeccionamiento de los mecanismos de control de calidad y actividades de transferencia de conocimientos para otros integrantes de la colaboración internacional. El objetivo es disponer de herramientas capaces de procesar grandes cantidades de información de manera reproducible, facilitando su posterior utilización en investigaciones astronómicas.
«La reducción de datos se encuentra, en cierta forma, en la interfaz entre la instrumentación y la ciencia que queremos hacer con ella. El objetivo es transformar las imágenes obtenidas por los detectores en datos que representen de la manera más fiel posible la luz proveniente de los objetos astronómicos, removiendo los efectos introducidos por el instrumento y por el proceso de observación en sí», explicó Mejía.
Por su parte, Guillermo Blanc, Investigador Asociado de CATA, Director del Observatorio Las Campanas de Carnegie Science y académico adjunto de la Universidad de Chile, participará como contraparte técnica del Centro ante ARC, colaborando en el seguimiento de los avances y la coordinación de las labores con el equipo internacional.
Para el astrónomo, asumir esta responsabilidad representa un avance en las capacidades tecnológicas que CATA ha desarrollado para contribuir a iniciativas científicas de gran escala. «Este rol posiciona al CATA en el desarrollo de la infraestructura de datos de uno de los proyectos astronómicos más importantes a nivel internacional. Refleja la calidad de las capacidades que el Centro ha logrado instalar en el país en términos de desarrollo tecnológico para la investigación en astronomía, y abre la puerta a futuras colaboraciones internacionales en áreas asociadas al desarrollo de software, y el procesamiento de datos a gran escala», destacó.
Contribución a la astronomía internacional
El convenio contempla un período de ejecución de dos años, entre noviembre de 2026 y octubre de 2028, durante el cual CATA, a través de Mejía, trabajará en el perfeccionamiento de las herramientas necesarias para preparar futuras publicaciones de datos del LVM destinadas a la comunidad científica.
Este trabajo permitirá fortalecer la infraestructura tecnológica que sustenta el análisis de grandes volúmenes de información astronómica, facilitando investigaciones sobre la formación y evolución de las estrellas, así como su interacción con el medio interestelar.
Para el Investigador Postdoctoral del Centro, participar en este desarrollo representa también una oportunidad de contribuir desde Chile a un ámbito de la investigación astronómica que abarca tanto el análisis científico como la creación de herramientas tecnológicas utilizadas por la comunidad internacional.
«Poder hacer esto desde CATA y desde Chile es especialmente significativo, porque permite que nuestra comunidad participe directamente en un proyecto internacional de esta escala y contribuya, además de la explotación científica de los datos, a la infraestructura que hace posible esa ciencia», expresó.
De esta manera, el acuerdo formaliza la contribución técnica de CATA al SDSS-V y fortalece su participación en el desarrollo de herramientas que permitirán aprovechar los datos obtenidos por el LVM, aportando al estudio de la formación estelar y de los procesos físicos que intervienen en la evolución de las galaxias.
Portada: Los cuatro telescopios del Local Volume Mapper, con la Vía Láctea y la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) al fondo. Los telescopios se encuentran estacionados aquí y no están realizando observaciones. Créditos: SDSS/Yuri Beletzki




